Lo primero, en este orden
- Si crees que puede haber alguien dentro, no entres. Llama al 112.
- Llama a la policía para que deje constancia; lo necesitarás para el seguro.
- No toques más de lo necesario la puerta ni la cerradura antes de que la vean.
- Haz fotos de la puerta, el marco, el bombín y cualquier marca.
- Llámanos: te damos precio cerrado y salimos.
Qué hacemos al llegar
Evaluamos qué ha quedado dañado: puede ser solo el bombín, la cerradura completa, el cerradero del marco o, en casos más serios, la propia hoja de la puerta. Nuestro objetivo es que esa misma noche la puerta cierre con llave. Si hay piezas que requieren una reparación más larga, dejamos una solución provisional segura y volvemos para la definitiva.
Factura para el seguro
Te entregamos factura detallada con lo que se ha sustituido, que es lo que te pedirá tu compañía de seguros. Si tu póliza incluye cerrajería, consulta antes con ellos si te piden usar sus propios profesionales o si te reembolsan la factura.
Que no vuelva a pasar
Una vez reparado, merece la pena preguntarse por dónde entraron. En la mayoría de casos lo hacen por el bombín. Te podemos recomendar:
- Bombín antibumping, antiganzúa y antirrotura.
- Escudo protector para que el bombín no quede expuesto.
- Cerrojo adicional en la parte alta de la puerta.
- En comercios, candados de alta seguridad para el cierre metálico.
Te contamos qué refuerzos tienen sentido en tu puerta y cuáles no, sin alarmismos.
Comunidades y portales
Si han forzado el portal, conviene cambiar el bombín y repartir llaves nuevas a todos los vecinos. Lo coordinamos con el presidente o el administrador y preparamos las copias necesarias.
Señales de que han intentado entrar (aunque no lo consiguieran)
- Arañazos o marcas alrededor del bombín o del escudo.
- La llave entra peor que antes o gira con dificultad de repente.
- Pequeños trozos de plástico o papel metidos en el marco (se usan para saber si la casa está vacía).
- El bombín sobresale más de lo normal o se mueve.
Si notas alguna de estas cosas, avísanos. Revisamos la cerradura y, si hace falta, cambiamos el bombín antes de que el intento se repita con éxito.
En pisos que pasan temporadas vacíos, como muchos de los que se alquilan por días en el centro, conviene revisar la puerta con cierta frecuencia y no dejar señales visibles de ausencia, como correspondencia acumulada en el buzón.
Atendemos estas urgencias en La Latina, Puerta de Toledo, Embajadores, Lavapiés, Palacio, Sol, Imperial, Acacias y Puerta del Ángel.