Averías que más vemos
- El cierre no sube o se queda a media altura.
- La llave del candado o del bombín no gira o se ha partido dentro.
- El cierre baja de golpe porque el muelle ha perdido tensión o se ha roto.
- Lamas dobladas por un golpe o por un intento de robo.
- El cierre hace ruido o roza en las guías.
- Candados oxidados que ya no abren tras el invierno.
Qué podemos hacer en el momento
Lo primero es que el local se pueda abrir o cerrar, según el caso. Abrimos candados y cerraduras de cierre, extraemos llaves partidas, sustituimos bombines y candados por otros de seguridad, ajustamos guías y revisamos el estado del eje y los muelles. Si la avería requiere una pieza que no llevamos encima, dejamos el cierre asegurado y volvemos con ella.
Más seguridad para tu local
Los cierres metálicos de la calle Toledo, la Cava Baja o el entorno de la Plaza de la Cebada están a la vista de todo el mundo, día y noche. Un candado de los baratos se corta en segundos. Te podemos proponer:
- Candados de seguridad con arco protegido o candados de disco.
- Cerraduras centrales para cierre con bombín antiextracción.
- Pasadores laterales con candado interior.
- Bombines compatibles con los de la puerta del local, para usar una sola llave.
Persianas en viviendas
También trabajamos con persianas de seguridad en ventanas de planta baja y en balcones, frecuentes en algunas calles del barrio. Si la persiana tiene cerradura y la llave se ha perdido, cambiamos el bombín o la cerradura.
Horarios de hostelería, horarios nuestros
Sabemos que muchos bares cierran tarde y abren pronto. Por eso atendemos a cualquier hora y te damos precio cerrado por teléfono antes de salir, para que no haya sorpresas en una noche que ya va torcida.
Mantenimiento básico de un cierre metálico
La mayoría de averías de cierres en zonas de mucho paso vienen de tres cosas: suciedad en las guías, candados expuestos a la lluvia y golpes. Limpiar las guías de vez en cuando, engrasar con producto específico los candados y los puntos de giro y no forzar el cierre cuando sube con dificultad evita la mayoría de llamadas de urgencia.
Si el cierre empieza a hacer un ruido nuevo, a bajar más rápido de lo normal o a quedarse enganchado en un punto, llámanos antes de que falle del todo. Un ajuste preventivo cuesta menos y se hace a la hora que te venga bien, no a las tres de la mañana.
Y si tu cierre comparte llave con la puerta del local, podemos dejar los dos con la misma llave de seguridad para que solo lleves una.
Damos servicio a comercios y hostelería de La Latina, Lavapiés, Embajadores, Puerta de Toledo, Sol, Palacio y el entorno del Rastro.