Lo que no conviene hacer
- Intentar sacarla con pinzas de depilar, horquillas o la punta de un cuchillo: lo normal es empujarla más adentro.
- Meter la otra mitad para girar: puedes acabar con las dos partes dentro.
- Echar aceite o superglue. Sí, hay quien lo intenta.
- Forzar la puerta: si está cerrada solo con resbalón, la abrimos aparte.
Cómo la sacamos
Usamos extractores finos que entran por los lados del canal de la llave y enganchan el trozo partido. En la mayoría de casos sale entera y el bombín queda perfecto. Cuando el trozo está muy hundido o el bombín está muy desgastado, puede que haya que desmontar el cilindro; si es así, te lo decimos antes y, si conviene, lo cambiamos en el momento.
Por qué se parten las llaves
La causa más frecuente es un bombín duro: la llave ya no entraba suave, se forzaba un poco cada día y al final cede. Las copias hechas en material blando y las llaves muy gastadas también se parten con facilidad. Por eso, después de sacar el trozo, revisamos el bombín. Si está bien, solo lo limpiamos y lubricamos con un producto adecuado (nunca aceite de cocina). Si está mal, te lo decimos y tú decides.
Si la llave se ha partido en el portal
En La Latina hay muchas fincas con portal de madera y cerradura antigua, y las llaves de portal suelen ser copias de copias. Si se ha partido en el portal, avisa también al presidente de la comunidad o al administrador: puede que interese cambiar el bombín y repartir llaves nuevas a todos los vecinos. Te podemos preparar un presupuesto por número de copias.
También en buzones, trasteros y cierres metálicos
Las llaves pequeñas de buzón y las de los candados de cierres metálicos de comercio también se parten. El proceso es similar, y en el caso de los cierres de local entendemos la prisa: si no abres, no vendes. Por eso atendemos esas llamadas a primera hora con prioridad.
Si la llave está partida y la puerta está cerrada
Hay dos situaciones distintas. Si la llave se partió al abrir y te has quedado fuera, primero sacamos el trozo y después abrimos; a veces, con el trozo fuera, la propia mitad que tienes en la mano sirve todavía para girar con cuidado. Si se partió al cerrar desde fuera y necesitas irte, la puerta está cerrada, así que no hay urgencia de seguridad, pero sí conviene arreglarlo antes de que alguien intente meter otra llave encima.
Guarda siempre la parte de la llave que te ha quedado en la mano: nos ayuda a identificar el modelo y, en algunos casos, a hacerte una copia.
Y un consejo para el futuro: si una llave empieza a entrar justa o a doblarse, haz una copia nueva a partir de la original y no de otra copia.
Salimos desde la calle Tabernillas a todo el barrio y alrededores: Cava Baja, Plaza de la Paja, Puerta de Toledo, Lavapiés, Embajadores, Palacio y Sol.