Cuándo tiene sentido cambiarlo
- Has perdido las llaves o te han robado el bolso o la mochila.
- Acabas de entrar en un piso de alquiler o en una vivienda comprada y no sabes cuántas copias hay.
- Gestionas un piso turístico y ha habido rotación de llaves o algún huésped no las ha devuelto.
- La llave entra con dificultad, se engancha o gira a medias.
- Alguien ha intentado forzar la puerta y el bombín ha quedado tocado.
Cómo lo hacemos
Medimos el bombín actual (cada lado tiene una medida y no todos son simétricos), comprobamos el tipo de cerradura y te proponemos dos o tres opciones según lo que busques: un recambio sencillo, un bombín con protección antibumping y antiganzúa, o un modelo de alta seguridad con tarjeta de copias. Te explicamos la diferencia en dos frases, sin tecnicismos, y eliges tú.
Montamos el bombín, probamos la cerradura con la puerta abierta y cerrada, revisamos que el escudo cubra bien el cilindro y te entregamos las llaves. Si el modelo trae tarjeta de propiedad, te explicamos para qué sirve: sin ella nadie puede hacer copias en una ferretería.
Un detalle importante en las fincas antiguas
En muchos pisos del barrio las puertas de madera llevan cerraduras antiguas con bombines de medidas que ya no son las habituales. A veces se puede adaptar un cilindro moderno; otras, lo correcto es cambiar la cerradura entera. Te lo diremos con la puerta delante, no a ciegas.
Bombín y escudo: van de la mano
Un bombín bueno que sobresale del frente de la puerta pierde buena parte de su protección, porque se puede romper desde fuera. Por eso revisamos siempre cuánto asoma y, si hace falta, te recomendamos un escudo protector que lo cubra. No es obligatorio, pero en planta baja y en puertas que dan a la calle o a patios merece la pena.
Para propietarios de pisos turísticos
Si tienes uno o varios apartamentos en La Latina, podemos dejar los bombines con llave amaestrada (una llave tuya que abre todos, y llaves individuales para cada piso) o con sistemas que te permitan cambiar la combinación sin cambiar el cilindro. Cuéntanos cuántas puertas son y cómo entregas las llaves, y te proponemos algo que no te obligue a llamarnos cada vez que un huésped pierde un juego.
Cómo saber la medida de tu bombín
Si quieres adelantar trabajo, abre la puerta, quita el tornillo largo que hay en el canto, justo debajo del pestillo, y saca el bombín girando un poco la llave. Mide desde el centro del tornillo hasta cada extremo. O, más fácil, mándanos una foto con una regla al lado por WhatsApp y lo calculamos nosotros. Si no te ves con ello, no pasa nada: lo medimos al llegar.
Un apunte práctico: si el bombín sobresale más de tres o cuatro milímetros por fuera de la puerta, conviene elegir uno un poco más corto o colocar un escudo. Es un detalle que muchas veces se pasa por alto y que marca la diferencia.
Damos servicio en todo el barrio y alrededores: calle Toledo, Cava Alta, Carrera de San Francisco, Puerta de Toledo, Embajadores, Lavapiés y Palacio.